
MEMORIAS: DE CÓMO SE FORMA
UN ESCRITOR
Otto Morales Benítez
Colombia
Memorias (de cómo se forma un escritor) es un tipo de libro clásico, una obra que hay que releer de vez en cuando.
Aunque en un primer momento indique que se trata de un libro de memorias, y por lo tanto de carácter autobiográfico, se trata de un libro ensayístico. El ensayo, como sabemos desde Montaigne, tiene el gran mérito de permitir al autor el espacio para desarrollar su propia firma. Su autoría. Su manera de entrelazar las palabras. De entrecruzar, armoniosamente, datos objetivos y subjetivos.
En palabras del propio autor:
“El ensayo nos da oportunidad de penetrar en temas muy diferentes y distorsionados entre sí. Es, invariablemente, un género, para la meditación. Se mueve entre las más severas exigentes ideas y consiente la belleza literaria. Se puede avanzar de lo más cercano a lo primitivo, hasta llegar a lo universal. Nos permite abrir perspectivas sobre cada tema escogido. Se puede uno detener en lo científico o asomarse, a través de impulsos espirituales, a lo lírico, lo poético, lo novelesco, etc, etc. Los matices, ofrecen aperturas y amplían los juicios sin límites”
El ensayo permite que tengamos un mayor grado de libertad en el manejo estructural de un idioma. No exige la pretensión sistemática para recortarlo. Por ello, tiene el poder de ofrecer matrices y caminos que pueden intensificar nuevas perspectivas sobre él. O, en otras palabras, nuevas claves interpretativas.
Un libro de memorias supone un alejamiento de los hechos en relación con el momento en que el autor-narrador está escribiendo. Una cosa es vivir el momento presente. Otra cosa es narrarlo después. El autor de este libro nos lleva naturalmente al encuentro con lo que encontró esencial en su vida para desarrollar trayectoria profesional. Visita su pasado, desde su infancia hasta las escuelas a las que frecuentó, como si se deslizara de forma suave y natural por las escalas por las del tiempo pasado que nos guía. En este sentido, caminamos lado a lado con él, quien nunca se detiene en descripciones innecesarias ni en detalles que empañarían sus memorias. O detalles que opacarían sus memorias. Por un lado, tenemos las referencias objetivas y precisas de escuelas, cursos y profesorado. Por otro lado, las impresiones que quedaron almacenadas en su memoria. Destacamos que el autor no afirma en su narración, como un nostálgico sentimental, que extraña o algo parecido a otras épocas. No. Otto Morales Benítez demuestra claramente cuánto anhelaba que sus sueños futuros se hicieran realidad. Cada sueño realizado en las dimensiones temporales de su trayectoria ya apunta a otros que posteriormente se realizarían.
Tenemos en esta obra, en relación con el tiempo, dos dimensiones muy importantes. Es decir, una escala individual y otra vinculada al contexto en el que vivía el autor. Objetividad y subjetividad en la medida exacta, que, a nuestro parecer, refuerzan el estilo ensayístico del autor. Por lo tanto, desde una perspectiva predominantemente objetiva, tenemos los hechos históricos que abarcan la cultura propiamente colombiana y, al mismo tiempo, gracias a la erudición del autor, su intersección con los hechos históricos mundiales. Y en una escala predominantemente subjetiva, innumerables reflexiones más íntimas de Otto Morales Benítez, en diversos ámbitos: política, literatura, movimientos sociales y otros que lo rodeaban y de los cuales, literalmente, participó.
Digna de mención es la preocupación del autor por las cuestiones relacionadas con la libertad individual y la libertad de expresión. En todos los sentidos. Incluyendo las artes y la literatura. Un indicio sustancial de que las personas que preservan la libertad demuestran valentía, coraje y una furia casi incontenible por la creatividad, la inventiva y la justicia humanas. Valores fundamentales de los cuales jamás se puede prescindir.
En definitiva, las situaciones históricas descritas por el autor, como, por ejemplo, los acontecimientos que precedieron a la Segunda Guerra Mundial, así como el período de posguerra, sitúan a los lectores en la historia narrada desde un punto de vista que abarca tanto a Colombia como a los países de Europa y América Latina, además de muchas otras naciones que forman parte de este libro.
Ana Maria Haddad Baptista
